¿Cómo reclamar salarios impagados a una empresa?

¿Cómo reclamar salarios impagados a una empresa?

Cobrar puntualmente el salario no es solo una expectativa razonable, sino un derecho básico de todo trabajador. Sin embargo, no son pocos los casos en los que las empresas, por dificultades económicas, mala gestión o directamente por mala fe, incumplen con sus obligaciones salariales y dejan de pagar a sus empleados. Esta situación, además de injusta, puede generar una gran inseguridad, tanto a nivel económico como emocional, sobre todo si se prolonga en el tiempo o si afecta a necesidades básicas.

En el ámbito legal español, el salario es una obligación esencial del contrato de trabajo, y su impago tiene consecuencias graves para el empresario. Por eso, si estás pasando por esta situación, es fundamental que conozcas cómo reclamar salarios impagados a una empresa, qué pasos debes seguir, qué opciones legales tienes a tu alcance y cuáles son tus derechos como trabajador.

En este artículo te explicamos detalladamente todo lo que necesitas saber para actuar con seguridad: desde los plazos legales hasta las distintas vías (amistosa, judicial o administrativa), pasando por la intervención del FOGASA o los supuestos en los que puedes solicitar la extinción indemnizada del contrato. 

¿Qué se considera salario impagado?

Antes de entrar en los pasos para reclamar, conviene tener claro qué se entiende por salario impagado. No solo hablamos del sueldo mensual pactado, sino también de cualquier otro concepto retributivo al que tengas derecho y que no hayas cobrado: horas extra, pagas extraordinarias, pluses, dietas, comisiones, complementos por antigüedad o productividad, etc.

Si en tu nómina aparece un concepto que no has recibido, o si directamente no te han pagado nada durante uno o varios meses, puedes actuar legalmente para reclamar lo que te corresponde.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?

El plazo para reclamar salarios impagados es de un año desde el momento en que deberían haberse abonado. Este plazo viene establecido en el artículo 59.1 del Estatuto de los Trabajadores, que fija la prescripción de las acciones para reclamar cantidades.

Es muy importante no dejar pasar ese año. Si lo haces, perderás el derecho a reclamar ese salario concreto, aunque sigas trabajando en la empresa o aunque los impagos se hayan repetido en el tiempo.

Primer paso: reclamar por vía amistosa

Lo más recomendable, antes de iniciar cualquier procedimiento formal, es intentar resolver el asunto de forma amistosa. Puedes enviar un requerimiento por escrito a la empresa (por ejemplo, mediante burofax con acuse de recibo), en el que dejes constancia de que no has cobrado determinadas cantidades y solicites el pago inmediato.

Este paso no es obligatorio, pero sí muy aconsejable, ya que puede facilitar una solución rápida y te servirá como prueba en caso de tener que acudir más adelante a la vía judicial.

Presentar una papeleta de conciliación

Si la empresa no responde o se niega a pagar, el siguiente paso es presentar una papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de tu comunidad autónoma. Esta es una fase previa y obligatoria antes de presentar una demanda judicial por reclamación de cantidades.

En la papeleta de conciliación debes identificar al empleador, detallar las cantidades que se te adeudan (con fechas y conceptos) y solicitar el abono. El SMAC convocará un acto de conciliación, donde tanto tú como la empresa podréis intentar llegar a un acuerdo sin necesidad de juicio.

Si en el acto de conciliación la empresa acepta pagarte lo que te debe, se levantará un acta con acuerdo, que tiene valor de sentencia y puede ejecutarse judicialmente si no se cumple.

Si no hay acuerdo, o si la empresa no se presenta, recibirás un acta sin avenencia que te permitirá dar el siguiente paso.

Demanda judicial por reclamación de cantidad

Cuando fracasa la vía de conciliación, puedes interponer una demanda ante el Juzgado de lo Social para reclamar las cantidades adeudadas. 

La demanda debe presentarse dentro del mismo plazo de un año desde que se generó la deuda salarial. En ella deberás especificar:

  • La relación laboral existente. Las cantidades reclamadas, desglosadas por meses y conceptos.
  • Las pruebas de que no has cobrado (nóminas, extractos bancarios, contrato, comunicaciones, etc.).

El procedimiento suele ser relativamente rápido y, si el juez estima tu demanda, dictará sentencia condenando a la empresa a abonarte los salarios debidos, con los intereses correspondientes.

¿Qué pasa si la empresa no paga tras la sentencia?

Si, una vez dictada la sentencia, la empresa sigue sin pagarte, puedes iniciar un procedimiento de ejecución forzosa ante el mismo juzgado. Esto permite embargar bienes o cuentas bancarias de la empresa hasta satisfacer la deuda.

Además, si la empresa se encuentra en situación de insolvencia o concurso de acreedores y no tiene fondos para pagarte, puedes acudir al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA). Este organismo público asume el pago de salarios e indemnizaciones pendientes con ciertos límites legales.

En 2025, FOGASA cubre hasta un máximo de 120 días de salario pendiente, con un tope diario de salario bruto de 93,80 euros, aproximadamente (según el SMI vigente y la actualización prevista en los Presupuestos Generales del Estado).

¿Y si los impagos son continuados?

Cuando los impagos se producen de forma continuada, no solo tienes derecho a reclamar el dinero, sino también a extinguir tu contrato con indemnización como si se tratara de un despido improcedente.

Esto lo permite el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, que establece que el impago o retraso continuado en el abono del salario constituye causa justificada para que el trabajador solicite la extinción voluntaria del contrato, percibiendo una indemnización equivalente a la de un despido improcedente: 33 días por año trabajado (o 45 días si se aplica legislación anterior a 2012 en parte del periodo).

¿Puedo denunciar además a la empresa?

Sí. El impago reiterado de salarios puede constituir una infracción muy grave en materia laboral y ser sancionado por la Inspección de Trabajo. Puedes presentar una denuncia ante la Inspección, que investigará los hechos y podrá imponer sanciones a la empresa. Esto es independiente de tu reclamación de cantidades.

Además, en casos muy extremos (por ejemplo, cuando la empresa ha actuado con ánimo de defraudar o engañar de forma sistemática), podrían incluso concurrir indicios de delito contra los derechos de los trabajadores, tipificado en el artículo 311 del Código Penal.

 

En conclusión, reclamar salarios impagados a una empresa es un derecho reconocido por la ley. No estás pidiendo nada que no te corresponda: estás exigiendo lo que has trabajado y lo que has ganado. Lo importante es no dejar pasar el tiempo, reunir bien las pruebas y seguir los pasos adecuados: requerimiento amistoso, conciliación, demanda judicial y, si es necesario, ejecución o recurso al FOGASA.

Si estás en esta situación, te recomendamos contactar con un abogado laboralista que pueda analizar tu caso y ayudarte a recuperar lo que te pertenece.